Luces de colores. Muchos chicos guapos, la mayoría no aparenta. Suena una canción horrible, pero ya la he bailado antes. Bailamos, mirándonos fijamente, sonriendo, acercándonos. Nadie parece percatarse de nuestra presencia hasta que nos besamos. Por lo visto, mi acompañante es bastante conocido por estos ambientes. Siento como si todos los que nos rodean se hubieran quedado perplejos ante tal deseo. Por un momento parecía que incluso hubiera cesado ese sonido insoportable; como si hasta el aire se hubiera quedado paralizado.
- Nos están mirando- Exclama al tiempo que se aparta y deja de bailar.- ... Me asustas- Expresa confuso.
- ...
- Que me das miedo.
- ¿Por qué?- Pregunté ante su insistencia, apesar de que ya conocía la respuesta.
- Porque me encantas.
- (Calla y baila).- Pienso mientras continuo bailando, en silencio. Observándolo.
Él no baila. Me mira, sorprendido y pensativo, apoyado contra la pared; como si se acabara de romper parte de su realidad.
Cuando bailo consigo evadirme. Supongo que ayuda el exceso de ron en mi sangre.
(Calla, zorra, deja de pensar. Deja de pensar y no pares de bailar. Baila hasta que el dolor o el cansancio te detengan. Y si te portas bien, puede que al final de la noche no te torture, y permita que duermas placidamente, sin pesadillas ni intensos anhelos).
Hay quién saca lo peor de mí. Hay quién es más fiel a sus miedos que a sus sentimientos, pero yo no estoy aquí para afrontar miedos ajenos. Así que continuaré dejandome llevar por la cadencia de este ritmo infernal; obediente de mi sádica conciencia. Aún así, me sentiré libre.
No one can find me here in my soul
Mostrando entradas con la etiqueta hedonistas por doquier. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hedonistas por doquier. Mostrar todas las entradas
martes, 8 de febrero de 2011
jueves, 9 de diciembre de 2010
Si no hay nada que perder...
- Voy a ser tu perdición.- Aseguraba con mirada pícara.
- ¿Vas a llevarme por el mal camino?- Pregunté en tono burlón.
- ¡Qué asco más rico!- Respondio jocoso.
- ¿Vas a llevarme por el mal camino?- Pregunté en tono burlón.
- ¡Qué asco más rico!- Respondio jocoso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)